Recomendaciones para manipular alimentos durante una emergencia
Cuando ocurre una catástrofe o una situación que afecta las condiciones habituales de vida de una comunidad, garantizar el acceso a los alimentos es una prioridad. Pero no basta con entregar comida: también es fundamental asegurar que los alimentos sean inocuos y que su preparación, conservación y distribución se realicen bajo condiciones adecuadas de higiene.
Tras situaciones como terremotos, inundaciones u otras emergencias, las interrupciones en el suministro de agua, electricidad, refrigeración y otros servicios pueden aumentar el riesgo de contaminación de los alimentos y de enfermedades transmitidas por alimentos (ETA).
Otras recomendaciones
Evita la contaminación cruzada
La contaminación cruzada ocurre cuando microorganismos presentes en alimentos crudos pasan a otros alimentos, especialmente aquellos que ya están listos para consumir.
Para reducir este riesgo, es importante utilizar tablas y cuchillos diferenciados para alimentos crudos y listos para consumir. Mantener separados los alimentos crudos de los preparados. Limpiar y sanitizar los utensilios entre usos. Además, evitar que los jugos de carnes crudas entren en contacto con otros alimentos.
Garantiza que el agua sea segura
El agua utilizada para beber, cocinar o reconstituir alimentos también debe cumplir condiciones de seguridad. Cuando no se dispone de agua embotellada, se deben utilizar métodos adecuados de tratamiento, como la cloración o la ebullición, de acuerdo con las condiciones y protocolos establecidos para la emergencia.